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8 datos curiosos sobre Miguel de Cervantes

Publicada: 10 de agosto de 2017

En anteriores artículos escribimos sobre una de las obras más importantes de la literatura, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Para nuestro artículo de hoy os traemos 8 datos que seguramente desconocías y llamarán tu atención acerca de Miguel de Cervantes, nuestro autor español más universal, con una vida muy interesante.

En realidad, Cervantes no era manco. Aunque le apodaron El manco de Lepanto, a Miguel de Cervantes se le quedó el brazo izquierdo tullido por tres arcabuzazos en la batalla de Lepanto (1571), y aunque sufrió graves heridas, la mano nunca le fue amputada.

Era tartamudo. Miguel de Cervantes confesó, en el prólogo de sus ´Novelas ejemplares´, que padecía ese problema: "será forzoso valerme por mi pico, que, aunque tartamudo, no lo seré para decir verdades". Una circunstancia que, al parecer, marcó su humor.

Nadie conoce su aspecto. Hay diversas pinturas, esculturas y dibujos que se supone que retratan a Miguel de Cervantes, pero lo cierto es que no existe ningún registro de su verdadera apariencia, únicamente las palabras que utilizó para describirse en el prólogo de Novelas Ejemplares.

Cervantes fue esclavo. En 1575, el barco en el que Cervantes viajaba de vuelta a España fue atacado por piratas bárbaros. El escritor y su hermano fueron conducidos a Argel, donde vivieron como esclavos durante cinco años hasta que fueron liberados tras el pago de su rescate, 500 escudos.

Shakespeare y Cervantes no comparten fecha de fallecimiento. El 23 de abril de cada año se celebra el día del libro, fecha elegida ya que tanto Shakespeare como Cervantes murieron ese día, aunque en años distintos. Sin embargo, Cervantes murió el 23 de abril y Shakespeare el 3 de mayo si usamos el mismo calendario. Dado que por aquel entonces Inglaterra utilizaba el calendario juliano.

La Iglesia lo excomulgó tres veces. La relación entre Cervantes y la Iglesia Católica nunca fue muy buena. El escritor fue excomulgado tres veces por intentar cobrar a la Iglesia los impuestos que ésta estaba obligada a satisfacer cuando trabajó para la Administración Pública.

Tuvo un impostor. Un escritor publicó, bajo el pseudónimo Alonso Fernández de Avellaneda, publicó en 1614 el segundo tomo de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha con un pie de imprenta falso. Esta obra hoy se conoce como El Quijote de Avellaneda. Se especula que el autor fue Lope de Vega, con quien Cervantes no tenía muy buena relación.

Su epitafio tiene una errata. Casi 400 años después de su muerte, a mediados de 2015, un grupo de científicos encontró la tumba de Miguel de Cervantes. Tras hallar los restos, se inauguró un monumento funerario en Madrid con el siguiente epitafio: "El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir". La frase pertenece, según la lápida, a su obra "Los trabajos de Persiles y Segismunda", incluyendo una errata porque el nombre correcto en "Sigismunda".

Sin duda, toda una extraordinaria trayectoria vital la de nuestro genial escritor, digna de cualquiera de los protagonistas de algunas de sus obras.

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