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Tres técnicas de estudio que todo profesor debería enseñar a sus alumnos

Published: 9 de October de 2018

¿Te cuesta concentrarte cuando estudias? ¿Sientes que pasas mucho tiempo delante de los libros y tus resultados académicos no son los esperados? No te preocupes, desde el Centro Universitario CIESE-Comillas te traemos un artículo muy interesante, cuyo objetivo es ayudarte a identificar tus puntos débiles y sacar el máximo partido a 3 técnicas de estudio que todo profesor debería enseñar a sus alumnos.

Si la semana pasada hablábamos sobre la utilización de la realidad virtual como como herramienta de aprendizaje en el aula, haciendo alusión al impacto que tiene la tecnología sobre el proceso de adquisición de conocimientos, esta semana hemos estado trabajando en averiguar cuáles son las técnicas de estudio que nuestro equipo docente recomienda a todos aquellos alumnos que quieren obtener los mejores resultados académicos:

- Técnica SQ4R: esta técnica de estudio está indicada para materias en las que tenemos que retener una gran cantidad de datos, como por ejemplo fechas, nombres, ubicaciones… A modo de reseña, te contamos que fue probada en un estudio realizado en estudiantes universitarios diagnosticados con TDAH con un gran resultado. Aquí te dejamos el enlace: https://educaciontdah.wordpress.com/2015/01/13/un-intervencion-util-para-universitarios-con-tdah/

  • a) Básicamente la “Técnica SQ4R” se basa en hacer una lectura global del tema a estudiar, prestando especial interés a la información relevante del mismo.
  • b) Una vez adquirimos un conocimiento global de la materia, desarrollamos las preguntas y respuestas más importantes sobre la misma, haciendo hincapié en los puntos de mayor interés.
  • c) Volvemos a leer de nuevo el tema, esta vez prestando mucha atención e intentando responder correctamente a las preguntas que hemos planteado en la fase anterior.
  • d) Si eres capaz de recitar las respuestas a las preguntas en voz alta, verás que el conocimiento se va consolidando. Si no, te servirá para darte cuenta de qué contenidos no terminas de memorizar.
  • e) Escribe de nuevo las preguntas que definiste en la fase dos, pero esta vez, señala conceptos clave, listas, pictogramas u otros elementos que consideres destacables.
  • f) Revisa todas tus notas, preguntas y respuestas. Mejora lo que consideres necesario y resuelve las dudas que no hayas sido capaz de resolver en el proceso de estudio.
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- Repetición espaciada: supongamos que tenemos dos ejes de coordenadas, el eje Y hace referencia al porcentaje de información que almacenamos en la memoria y el eje X es la línea de tiempo que transcurre. El porcentaje de información que olvidamos (o perdemos) es directamente proporcional al tiempo transcurrido. Esto significa que cuanto más tiempo transcurre, más información perdemos.     

Con intención de paliar esta pérdida de información y consolidar la retención de la materia aprendida en nuestro cerebro, está demostrado científicamente que el proceso de incrementar la frecuencia de repaso al principio del aprendizaje, para luego reducirla a medida que pasa el tiempo es una solución óptima con el fin de ser capaces de retener un mayor porcentaje de información en el largo plazo.

 

- Técnica de Feyman: selecciona el tema que quieres estudiar y ponte manos a la obra. Una vez que creas que lo has asimilado, coge una hoja de papel y escribe todas tus ideas sobre el tema, como si estuvieses explicándoselo a alguien que no sabe nada sobre ello. Este procedimiento te ayudará a identificar qué conceptos no están claros o no has conseguido plasmar correctamente.

Si observas que existen conceptos importantes que no has conseguido plasmar en tu hoja, deberás volver a estudiarlos hasta que los asimiles y puedas repetir el proceso por completo. Una vez lo hayas hecho, vuelve a explicar lo aprendido utilizando tus propias palabras, de una forma sencilla pero tratando de ser eficaz. Si tu explicación resulta comprensible y logra transmitir el conocimiento aprendido, está demostrado científicamente que tu cerebro almacenará los datos más a largo plazo. Si por el contrario, tu explicación es confusa o no se entiende bien, deberás volver al punto de partida y repasar mejor el temario.

 

Sabemos que el proceso de estudio puede ser tedioso y aburrido, pero es necesario para la adquisición y retención de conocimiento. Esperamos que este artículo te haya ayudado a identificar algunas de las técnicas de estudio que enseñamos en nuestro centro universitario, y gracias a las cuales, su porcentaje de aprobados está por encima de la media general.

Para despedirnos, te dejamos un dato sobre el que reflexionar: ¿sabías que nuestro cerebro tiene la capacidad de almacenar la información de aproximadamente diez millones de libros de mil páginas cada uno?

 

 

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